Anuncia Tarot

Lo que no conviene prometer en un anuncio de tarot

Hoja de papel con varias líneas tachadas a lápiz, un lápiz y una carta de tarot boca abajo con el reverso estampado en azul

Hay frases que aparecen en casi todos los anuncios del sector. Unas suenan bien y no dicen nada; otras prometen lo que nadie puede cumplir.

Repasamos las más frecuentes y una forma de decir lo mismo con los pies en el suelo. La idea es sencilla. Si alguien te llama y te pregunta por una frase de tu anuncio, tienes que poder defenderla sin incomodarte.

«Aciertos garantizados»

Es la promesa más común y la más difícil de sostener. Una tirada se interpreta, y la interpretación depende de la pregunta, del momento y de lo que el cliente cuenta. Prometer acierto convierte cada consulta en un examen, y el cliente que siente que has fallado se va con la sensación de haber sido engañado.

En su lugar puedes contar cómo trabajas la interpretación: que explicas cada carta, que preguntas para entender el contexto, que dices cuándo una tirada es confusa.

«Recupero a tu pareja», «amarres», «trabajos»

Estas frases van dirigidas a personas que acaban de sufrir una ruptura o están en un mal momento. Son las más vulnerables de todo tu público. Un anuncio así atrae precisamente a quien tiene más que perder, y además pone en el centro algo que no depende de ti: lo que haga otra persona.

Si trabajas temas de pareja, dilo de otra manera. «Hablamos de tu situación sentimental con las cartas» es honesto y deja claro de qué va la consulta.

«Videncia natural desde niña», «don heredado»

No hay nada malo en contar tu historia, pero estas fórmulas están tan gastadas que ya no distinguen a nadie. Si llevas muchos años, di cuántos de verdad y qué has hecho en ellos. Si aprendiste con alguien o en un curso, también vale: hay clientes a los que eso les da confianza.

«Sin gabinete», «máxima sinceridad», «100 % real»

Son frases defensivas. Responden a una desconfianza que existe, sí, pero afirmarla sin más no la disipa. Lo que tranquiliza es la información concreta: quién atiende, a qué horas, cómo se cobra. Un anuncio con esos datos no necesita decir que es sincero.

Plazos y fechas

«En tres semanas tendrás noticias». Un plazo cerrado en el anuncio, antes incluso de conocer al cliente, es una invitación a la decepción. Si en una tirada ves algo que tú relacionas con tiempos, eso se habla en la consulta, con todos los matices.

Salud, dinero y asuntos legales

Ni en el anuncio ni en la consulta conviene presentarse como alguien que orienta sobre una enfermedad, una inversión o un juicio. Si lo dejas escrito, por ejemplo con un «no doy orientación médica, económica ni legal», ganas dos cosas: te ahorras llamadas que no quieres y el cliente entiende mejor qué es lo que sí ofreces.

Un anuncio prudente atrae a menos gente desesperada y a más gente que vuelve.

Cómo revisarlo

Léelo como si fueras alguien que lo está pasando mal y busca una respuesta rápida. Cualquier frase que a esa persona le suene a solución segura sobra. Lo que queda suele ser más corto y bastante más creíble.

Para lo que sí va en el texto, tienes qué contar en tu anuncio.

También en esta web: Qué contar en tu anuncio de tarot