Anuncia Tarot

Anunciar tus consultas de tarot sin exagerar

Mesa de madera junto a una ventana con una baraja de tarot boca abajo, un cuaderno abierto en blanco y una pluma

Un anuncio de tarot tiene unas pocas líneas para decir quién eres y cómo trabajas. Casi todos las gastan en adjetivos.

Abre cualquier sección de anuncios de tarot y haz la prueba: tapa el nombre y el teléfono. Lo que queda se parece mucho de un anuncio a otro. «Videncia natural», «sin gabinete», «máxima sinceridad», «resultados». Quien lee no tiene forma de distinguir a una tarotista que lleva veinte años con la misma baraja de alguien que empezó el mes pasado, porque las dos han escrito lo mismo.

Esta web es para quien echa las cartas y quiere anunciarse de otra manera. Sin trucos de redacción. Contando cosas que se pueden comprobar.

Lo que el cliente quiere saber antes de escribirte

La persona que lee tu anuncio tiene dudas muy prácticas. Si atiendes por teléfono, por chat, por videollamada o en una consulta con dirección. Si la lectura dura un rato fijo o va por minutos. Con qué baraja trabajas, y si eso cambia algo. Si puede preguntar lo que quiera o hay temas que no tocas.

Ninguna de esas respuestas necesita adornos. Una frase cada una basta, y dicen más de ti que tres líneas sobre tu don.

Lo que conviene dejar fuera

Las promesas. Un anuncio que asegura aciertos, que garantiza que alguien vuelve o que lo sabe todo atrae a quien está peor y más dispuesto a creérselo, y eso acaba mal para las dos partes. El tarot se puede ofrecer como lo que es para mucha gente: una forma de pararse a pensar en un asunto con ayuda de unas imágenes y de alguien que sabe leerlas.

Dicho así parece poca cosa. Para el cliente adecuado, es justo lo que busca.

Un buen anuncio no convence a todo el mundo. Deja claro a quién le sirves y a quién no.

Cómo usar esta web

Hay dos lecturas. La primera repasa, punto por punto, lo que va en el texto de un anuncio: la forma de trabajar, la baraja, el canal y la duración. La segunda va de lo contrario, de las frases que se cuelan en casi todos los anuncios del sector y de cómo cambiarlas por algo que puedas sostener si alguien te pregunta.

No encontrarás aquí plantillas para copiar. Un anuncio copiado suena a copiado, y el tuyo tiene que sonar a ti.

Una advertencia antes de empezar

Si anuncias un número de tarificación adicional, un 806 o un 807, la publicidad tiene requisitos legales propios: identificación del titular, precio por minuto, mención de que es para mayores de edad. Aquí hablamos de cómo redactar, no de lo que exige la normativa, y antes de publicar conviene que lo revise quien sepa de eso.

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